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Si te preguntas por qué sientes frío de manera constante, es importante saber que esta sensación puede ser una señal de diversas situaciones.
Las causas pueden estar relacionadas con condiciones médicas que requieren atención, como la anemia, el hipotiroidismo o problemas de circulación. Sin embargo, también puede deberse a factores de tu estilo de vida, como una dieta inadecuada, la falta de sueño reparador o un bajo peso corporal, e incluso a cambios fisiológicos naturales como los que ocurren con la edad.
Debido a que las razones son tan variadas, si esta sensación de frío es persistente y te preocupa, lo más recomendable es consultar a tu médico para obtener un diagnóstico claro y el tratamiento adecuado.
En este artículo se explica cuáles son algunas de las causas por las que una persona puede sentir frío de manera constante, y se brindan algunas recomendaciones para combatir este tipo de malestar. Asimismo, se señala en qué circunstancias se trata de un síntoma preocupante.
ÍNDICE
Causas comunes de la sensación de frío
WebMD explica que es normal que algunas personas sean más sensibles al frío que otras, y que eso no necesariamente representa un problema. Sin embargo, si las personas sienten más frio de lo habitual, de manera prolongada, o sienten que la temperatura es muy baja incluso cuando hace calor, es probable que padezcan de alguna condición de salud que requiere de atención médica.
A continuación, se comentan algunas de estas condiciones y sus implicaciones para el bienestar de las personas:
- Anemia: cuando el cuerpo tiene una cantidad insuficiente de glóbulos rojos o de hemoglobina, la sangre no puede transportar oxígeno de manera eficiente. Esto hace que el organismo priorice el aporte de oxígeno a los órganos vitales y hace que las extremidades, como las manos y los pies, se sientan frías incluso en ambientes cálidos. Algunos síntomas asociados a esta condición son también fatiga, piel pálida y ritmo cardíaco acelerado.
- Anorexia nerviosa: las personas con este trastorno alimentario suelen tener un índice de masa corporal muy bajo y una reducción en la grasa corporal, lo que afecta la regulación de la temperatura. Además, la desnutrición puede alterar el metabolismo y disminuir la producción de calor interno.
- Complicaciones derivadas de medicamentos: algunos fármacos, como los betabloqueantes, los antidepresivos o ciertos tratamientos hormonales, pueden modificar la circulación o la función metabólica, haciendo que el cuerpo pierda calor con mayor facilidad.
- Diabetes tipo 2: esta enfermedad puede dañar los nervios periféricos (neuropatía diabética) y los vasos sanguíneos, dificultando el flujo adecuado de sangre hacia las extremidades. Como resultado, las personas con diabetes tipo 2, en particular en casos de larga evolución o mal control, suelen experimentar frío persistente en pies y manos.
- Enfermedad arterial periférica: se caracteriza por un estrechamiento de las arterias que suministran sangre a las piernas y brazos. La disminución del flujo sanguíneo impide que llegue suficiente calor a esas zonas, provocando sensación de frío, entumecimiento o incluso dolor.
- Enfermedad de Raynaud: este trastorno afecta los vasos sanguíneos de los dedos de las manos y los pies, que se estrechan de manera exagerada ante el frío o el estrés. Durante los episodios, las zonas afectadas pueden volverse pálidas o azuladas y sentirse muy frías.
- Enfermedad renal crónica: cuando los riñones no funcionan correctamente, el metabolismo y la producción de hormonas se ven alterados. Esto puede reducir la temperatura corporal y generar sensación constante de frío, especialmente en etapas avanzadas de la enfermedad.
- Hipotiroidismo (problemas de tiroides): una tiroides poco activa disminuye el metabolismo, lo que a su vez reduce la producción de calor corporal. Las personas con hipotiroidismo suelen sentirse frías, cansadas y con piel seca o pálida.
- Insuficiencia cardíaca: con esta condición, el corazón no bombea la sangre de manera eficiente, lo que puede reducir la perfusión hacia las extremidades. Esto genera una sensación de frío persistente, además de otros síntomas como hinchazón o fatiga.
- Mala salud general: factores como la desnutrición, el sedentarismo, el envejecimiento o la falta de sueño pueden debilitar la eficiencia metabólica y termorreguladora. Esto hace que el cuerpo sea menos eficiente para mantener su temperatura interna.
- Problemas con el hipotálamo: el hipotálamo es la parte del cerebro que regula la temperatura corporal. Si se ve afectado por una lesión, tumor o trastorno neurológico, puede alterar la capacidad del cuerpo para percibir o responder adecuadamente al frío.
El artículo de WebMD que se citó antes también hace referencia a la deficiencia de vitamina B12, ya que se trata de un nutriente esencial para la producción de glóbulos rojos, además de otras funciones clave del cuerpo. Asimismo, el género juega un papel importante, porque las mujeres tienen un metabolismo más lento, lo que les hace sentir frío con mayor facilidad.
De cualquier manera, solo un médico puede determinar de forma precisa cuál es la causa exacta por la que una persona puede experimentar esta sensación de frío permanente, y brindar recomendaciones específicas para solucionar el problema.

Soluciones y consejos para combatir el frío
Medical News Today explica que cuando el síntoma aparece de manera repentina, lo mejor es contactar a un médico para evaluar de qué se trata. Por lo general, el diagnóstico se hace a través de un análisis de la historia clínica de la persona y de algunos exámenes físicos.
Dependiendo de los resultados, también es posible que el médico solicite pruebas adicionales, como pruebas de sangre para verificar los niveles hormonales o recuentos sanguíneos para determinar si hay una enfermedad detrás de la sensación de frío constante.
Estos son algunos consejos que se recomienda tener presente:
- Consultar a un médico para un diagnóstico preciso: tal como se mencionó antes, ante una sensación de frío constante o inusual, es fundamental acudir a un profesional de la salud. Solo un médico puede determinar si el síntoma está relacionado con un problema de circulación, una alteración hormonal o alguna deficiencia nutricional, evitando así complicaciones o interpretaciones erróneas.
- Realizar un análisis de sangre para descartar anemia o problemas de tiroides: los análisis de sangre permiten detectar niveles bajos de hemoglobina, hierro o alteraciones hormonales que podrían estar detrás de la sensación persistente de frío.
- Vestirse en capas para conservar el calor corporal: usar varias prendas finas superpuestas ayuda a mantener una temperatura estable, ya que el aire atrapado entre las capas actúa como aislante natural. Es una estrategia simple pero eficaz para quienes sienten frío con facilidad, incluso en interiores.
- Usar gorros, guantes y calcetines gruesos: las extremidades son las primeras zonas del cuerpo en perder calor. Cubrir la cabeza, las manos y los pies ayuda a mantener la temperatura general, previniendo la incomodidad y reduciendo el riesgo de problemas como la mala circulación o la piel reseca.
- Mantenerse físicamente activo para mejorar la circulación: el movimiento estimula el flujo sanguíneo y ayuda al cuerpo a generar calor de manera natural. Caminar, estirarse o realizar ejercicios suaves puede ser suficiente para contrarrestar la sensación de frío en quienes llevan una vida sedentaria o pasan mucho tiempo sentados.
- Seguir una dieta equilibrada y rica en hierro y vitaminas: consumir alimentos nutritivos favorece el metabolismo y la producción de energía. El hierro, la vitamina B12 y la vitamina C son esenciales para mantener una buena oxigenación y una correcta función circulatoria, lo que contribuye a regular la temperatura corporal.
- Beber líquidos y bebidas calientes: mantenerse hidratado ayuda a que el cuerpo funcione correctamente y regule mejor su temperatura. Además, las infusiones, sopas o tés calientes aportan una sensación inmediata de confort y calidez, especialmente en los días fríos.
- Evitar el tabaco y limitar el consumo de cafeína: fumar reduce la circulación al estrechar los vasos sanguíneos, lo que intensifica la sensación de frío. De igual manera, la cafeína en exceso puede alterar la regulación térmica y afectar la calidad del sueño, lo que agrava la fatiga y la intolerancia al frío.
- Revisar la medicación actual con un profesional sanitario: algunos medicamentos pueden tener como efecto secundario una menor tolerancia al frío o una alteración en el flujo sanguíneo. Por eso, es importante consultar con el médico si se sospecha que un fármaco puede estar contribuyendo a este síntoma.
- Mantener una temperatura adecuada en casa: regular el ambiente interior también es clave para sentirse cómodo. Usar calefacción moderada, sellar filtraciones de aire y mantener el cuerpo abrigado al dormir ayudan a conservar el calor y evitar cambios bruscos de temperatura que puedan afectar la salud.
Estas son recomendaciones generales que pueden ser de ayuda, pero es importante resaltar que no reemplazan la opinión de un especialista. En caso de que se trate de alguna afección médica, se deben seguir las indicaciones del médico y llevar a cabo el tratamiento correspondiente.
Las afecciones que se mencionaron en el apartado anterior no solo generan malestar, sino que pueden poner en riesgo la salud de las personas. Es importante prestarles atención y tratarlas antes de que se presente cualquier complicación.
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¿Cuándo debo preocuparme por sentir frío?
Las recomendaciones de Healthline son muy claras al respecto: si el síntoma de tener frío persiste y no se soluciona con ninguna medida que se tome, lo mejor es consultar a un profesional de la salud.
Asimismo, se debe prestar atención a otros síntomas, como hormigueo en el cuerpo, las manos o los pies, fatiga extrema o pérdida de peso repentina. También se debe estar atento a los síntomas de condiciones como la diabetes, el hipotiroidismo y la anemia, que son algunas de las causas más comunes de este tipo de malestar.
Para complementar, se recomienda leer nuestro artículo sobre estrés y diabetes.
Fuentes:
- https://www.medicalnewstoday.com/articles/325151
- https://www.webmd.com/a-to-z-guides/why-am-i-cold
- https://www.healthline.com/health/always-cold
- https://www.verywellhealth.com/why-do-you-feel-cold-all-the-time-4147618
- https://tewantinmedicalcentre.com.au/always-feeling-cold/
- https://www.health.harvard.edu/diseases-and-conditions/why-do-i-feel-so-cold-all-the-time